
Habitación Sencilla
Para el viajero que busca el silencio de la casona.

Una casona antigua, muy bien cuidada y aseada, donde las costumbres de Jalisco se viven todos los días.
En Grand Casa Naranjos reviven las viejas tradiciones de Los Altos de Jalisco: su arquitectura de estilo conventual, sus patios, su corredor típico y una decoración que conserva la calidez de las casas de antaño.
Cada rincón se asea y se cuida con esmero, para que al cruzar el zaguán se sienta en una casa antigua muy bien conservada — con los estándares de calidad y servicio de nuestra colección de hoteles.

Nueve habitaciones cuyos nombres llevan apellidos tradicionales de Los Altos de Jalisco. Sin elevador, como las casas de antes…

Para el viajero que busca el silencio de la casona.

Dos camas bajo techos altos y aire de antaño.

El rincón más amplio de la casa, con detalles alteños.

«Qué linda la mañana cuando sale el sol…»
Una cocina donde se sirven los desayunos y antojos más ricos de Los Altos. El menú es espontáneo cada mañana — para disfrutar en la cocina, la terraza o el patio, entre plantas y olor a azahar.
Las leyendas rurales de la zona se cruzan en sus corredores. Por su cercanía al Santuario del Señor de la Misericordia, esta casa fue espacio de hospedaje clandestino durante la Guerra Cristera.
Hoy esa historia se conserva y se cuenta en cada muro, para quienes buscan descubrir — o recordar — las costumbres alteñas.
Eventos sociales y de negocio en un salón privado.
Cocina tradicional alteña todas las mañanas.
Descanso completo sin salir de su recámara.
Etiquetas de la región para acompañar la estancia.
Un espacio tranquilo para trabajar.
Los rincones de la casona como escenario.
“¡Una casa encantadora! Descubrimos muchas costumbres de Los Altos de Jalisco. Su patio es muy agradable y el desayuno tradicional, delicioso — ¡especialmente el café de olla! Seguro volveremos pronto.”